Delito y Sistema Político
"Tengo recelo del Gobierno y desconfío de los políticos; pero como es preciso tener un gobierno prefiero que sea democrático'
El filósofo, matemático y ganador del Premio Nobel de literatura, de origen inglés, Bertrand Russel, señalaba 'Tengo recelo del Gobierno y desconfío de los políticos; pero como es preciso tener un gobierno prefiero que sea democrático'. Al leer por primera vez este pensamiento, advertí la existencia de una relación entre sistema político y delito; razón por la cual es preciso realizar un análisis jurídico, partiendo del marco conceptual de sistema político. Este a su vez, lo podemos entender como el conjunto de normas jurídicas e ideológicas que describen los parámetros que rigen el funcionamiento de un Estado. Tomando en cuenta que esas normas jurídicas hacen referencia al Derecho Positivo que, a su vez, regulará la estructura económica y social del Estado y las ideológicas, regirán la estructura cultural y religiosa. Siendo esto así, podemos advertir que este sistema político se pondrá en ejecución a través del componente de gobierno del Estado. Siendo esto así, cuando este sistema político no presente las condiciones necesarias para la normal convivencia pacífica entre los miembros de la sociedad que conforman el Estado, se da una ruptura de la seguridad colectiva y paz social, trayendo como consecuencia la comisión de figuras delictivas cuyos sujetos activos pueden ser los propios ciudadanos o, el Estado a través de sus funcionarios públicos. Por ejemplo, los delitos de feminicidio, desaparición forzada y tráfico ilícito de migrantes, entre otros.
En cuanto al delito de feminicidio, una de las principales causas de esta figura delictiva la constituye el sistema político, ya que el propio Estado a través de su Derecho Positivo y estructuras culturales y religiosas, colocan en una posición de desventaja a la mujer con respecto al hombre o, a cualquier otra persona que se encuentre, con respecto a ella, en una posición de ventaja, dentro de una relación desigual de poder, aunque la mujer afectada tenga la razón. Esto convierte al feminicidio es un delito sistémico. En cuanto al delito de desaparición forzada, el cual se constituye en un delito eminentemente sistémico, también conocido como delito del sistema, el mismo es el resultado de la no aceptación, por parte del Estado, en cuanto a la existencia de miembros de su población que manifiesten en forma directa y pública ideologías políticas contrarias al gobierno de turno, razón por la cual se establecen estrategias de represión, las cuales consisten principalmente en buscar al disidente político y desaparecerlo físicamente, no solamente para que nadie lo pueda encontrar, sino para impedir el surgimiento de ideologías diferentes a las del gobierno de turno.
Con respecto al tráfico ilícito de migrantes, el camino hacia este tipo de delito lo proporciona el propio Estado por la inexistencia de políticas públicas que le permitan a sus pobladores las condiciones necesarias de vida en cuanto al desarrollo de los derechos humanos fundamentales.
Concluimos, señalando como un ejemplo contundente, el caso del gobierno talibán en Afganistán y la negación absoluta de los derechos humanos de las mujeres y su dignidad humana.